La historia de su vida

     Las marcas y surcos del rostro son la consecuencia no sólo del transcurrir de los años, se acentúan según lo duro de la vida. –“Parece mentira, no hace mucho era una niña con cazo en la cabeza encima del pañuelo de flores enrollado, para la leche traer todas las tardes al caer el ocaso”.

     La señora la pinté con pocos trazos, como la creí recordar, 5 años después del fallecimiento, todas en las mismas circunstancias, todas en el corazón teníamos la misma edad, en un banco del ayuntamiento sentadas para los papeles arreglar el traslado de nuestros maridos muertos 5 años atrás.

     Hay acontecimientos en la vida, en los que no importan los años, marcan tantas grietas en el corazón, que son de igual profundidad que las de esta señora de avanzada edad que hace repaso de su vida. Somos lo mismo, nos sentamos una al lado de la otra y sólo con la mirada nos hablamos.

     Hace 18 años que no te veo, ya que sentirte, quererte, extrañarte y todo lo demás nunca ha cambiado. Dedicado a todas aquellas y aquellos que en algún momento de su vida han perdido a su igual, su intimidad, su otra parte, su como lo queráis llamar. Simplemente cuando muy de vez en cuando ves algo similar, un triste suspiro a tu mente asoma diciéndote muy bajito: “un día  eso yo lo tuve, pero duele mucho recordar”.

Óleo sobre tabla de 80×40 cm.

20190322_130006.jpg

  

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s